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La psicomotricidad permite que los niños exploren su cuerpo, el espacio y sus emociones a través del movimiento, el juego y la relación con los otros. Es una herramienta poderosa que impulsa no solo el desarrollo motor, sino también la autonomía, la autoestima, la expresión emocional y la inclusión social.

En FAEM, entendemos que el desarrollo infantil es un proceso integral, donde el cuerpo, la mente y las emociones están profundamente conectados. Por eso, dentro de nuestras áreas terapéuticas, la psicomotricidad ocupa un lugar central en el acompañamiento a niñas, niños y jóvenes con discapacidad.

La psicomotricidad permite que los niños exploren su cuerpo, el espacio y sus emociones a través del movimiento, el juego y la relación con los otros. Es una herramienta poderosa que impulsa no solo el desarrollo motor, sino también la autonomía, la autoestima, la expresión emocional y la inclusión social.

¿Qué es la psicomotricidad?

La psicomotricidad es una disciplina que estudia y trabaja la relación entre el cuerpo, el movimiento, las emociones y los procesos cognitivos. Su objetivo es acompañar el desarrollo global del niño o niña, respetando sus necesidades, ritmos e intereses.

En el caso de personas con discapacidad, la psicomotricidad facilita la integración corporal y emocional, mejora el esquema corporal, fortalece la coordinación motora y favorece la construcción del yo, promoviendo una relación armónica entre el cuerpo y el entorno.

Las sesiones psicomotoras se desarrollan generalmente en un espacio seguro, adaptado y lúdico, donde se utilizan materiales como colchonetas, pelotas, túneles, cuerdas, texturas, luces suaves, música y todo tipo de estímulos que favorecen el movimiento libre, la exploración y el vínculo terapéutico.

¿Por qué es importante la psicomotricidad en niños y niñas con discapacidad?

La psicomotricidad tiene un impacto profundo en el desarrollo infantil, especialmente en niños y niñas con discapacidad motora, intelectual, sensorial, o del neurodesarrollo. Estos niños pueden presentar dificultades en:

  • Control postural y equilibrio

  • Coordinación gruesa y fina

  • Percepción corporal y espacial

  • Regulación emocional

  • Interacción social

  • Expresión y comunicación

  • Autonomía funcional

La intervención psicomotriz permite acompañar y potenciar estas áreas desde una mirada integradora y respetuosa, ayudando al niño o niña a desarrollarse en todos sus aspectos: corporal, emocional, relacional y cognitivo.

Beneficios de la psicomotricidad en niñas y niños con discapacidad

✅ Mejora el tono muscular, la coordinación y el equilibrio
✅ Favorece el control postural y la movilidad funcional
✅ Estimula la conciencia corporal y la organización del esquema corporal
✅ Facilita la comunicación no verbal y la expresión emocional
✅ Aumenta la seguridad personal y la confianza en el entorno
✅ Refuerza la relación con el otro y la capacidad de juego compartido
✅ Disminuye niveles de ansiedad y frustración
✅ Promueve rutinas y habilidades para la vida diaria

¿En qué casos se recomienda la psicomotricidad?

La psicomotricidad está especialmente indicada en niñas, niños y jóvenes con:

  • Trastorno del espectro autista (TEA)

  • Parálisis cerebral u otras condiciones neuromotoras

  • Síndrome de Down

  • Retrasos en el desarrollo psicomotor

  • Trastornos del aprendizaje

  • TDAH (Trastorno por déficit de atención e hiperactividad)

  • Trastornos sensoriales o de integración sensorial

  • Discapacidad intelectual leve, moderada o severa

También es muy beneficiosa en situaciones de ansiedad, baja autoestima, inseguridad corporal o dificultades en la relación con el entorno.

Psicomotricidad en FAEM: movimiento con sentido

En FAEM, la psicomotricidad es parte fundamental de nuestro enfoque terapéutico integral. Contamos con profesionales especializados que trabajan desde una mirada respetuosa, inclusiva y centrada en el niño o niña.

Nuestras sesiones se adaptan a cada caso particular, respetando el momento de desarrollo, el diagnóstico y el contexto familiar. Trabajamos desde el juego, la espontaneidad y la escucha corporal, en espacios seguros que invitan a explorar, moverse, crear y vincularse.

Además, la psicomotricidad se articula con otras áreas como la terapia ocupacional, la psicología, la fonoaudiología y la educación diferencial, generando un acompañamiento coherente y multidimensional.

Conoce en este video nuestras terapias de psicomotricidad:

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